1. Qué hacer
**La Catedral, la Giralda y el Alcázar.** La Catedral de Santa María de la Sede se levantó sobre la mezquita mayor de Sevilla y es el templo gótico más grande del mundo, según las guías de la ciudad. De su origen musulmán conserva el alminar, la Giralda, hoy campanario de la catedral, que se ve desde casi cualquier esquina del centro. Junto a la catedral está el Archivo General de Indias, que guarda la documentación de la administración de América. El Real Alcázar, de origen islámico y reformado en siglos posteriores, sigue siendo residencia oficial de la familia real cuando visita Sevilla y es el palacio real en uso más antiguo de Europa. Sus patios, salones y jardines piden tiempo: no es una visita rápida.
**Santa Cruz y el centro histórico.** El barrio de Santa Cruz, la antigua judería, se recorre a pie por calles estrechas, plazas pequeñas y patios. Allí están la Casa de Pilatos, uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil andaluza, y el Hospital de los Venerables, conjunto barroco que hoy alberga el Centro Velázquez. La Plaza del Triunfo, la Plaza Virgen de los Reyes y la calle Mateos Gago forman el recorrido natural entre la Catedral y el Alcázar. Cerca quedan la iglesia del Divino Salvador, la más grande de Sevilla después de la catedral, y la Plaza Nueva, con el Ayuntamiento.
**Plaza de España y Parque de María Luisa.** La Plaza de España se construyó para la Exposición Iberoamericana de 1929, con proyecto de Aníbal González, y fue el edificio principal del evento. Su planta es un semicírculo abierto hacia el parque, con un canal que se cruza por cuatro puentes y 48 bancos de azulejo, uno por provincia, con su mapa y una escena histórica. El Parque de María Luisa, de jardines románticos donados a la ciudad en 1893, rodea la plaza y alberga el Museo Arqueológico. Los Jardines de Murillo, junto al Alcázar, y el Paseo de Colón, junto al río, completan el paseo por esta zona.
**Triana y el río.** Cruzando el Guadalquivir por el Puente de Triana se llega al barrio de Triana, de identidad propia, con la calle Betis frente al río, la calle Pureza, el mercado de abastos y la tradición ceramista. La Torre del Oro, junto al río, alberga el Museo Naval. El río se recorre a pie por sus orillas y en barco, en paseos de ocio que salen del centro. Triana no es un decorado: es un barrio vivido, con sus bares, sus tiendas y su mercado, y conviene visitarlo con el mismo respeto que cualquier barrio habitado.
**Miradores, museos y barrios.** Las Setas de Sevilla, nombre popular del Metropol Parasol, en la Plaza de la Encarnación, son una estructura moderna de madera que sirve de mirador sobre el casco antiguo. El Museo de Bellas Artes, en la Plaza del Museo, reúne pintura sevillana, y el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, en el monasterio de la Cartuja, y CaixaForum Sevilla completan la oferta de museos. La Alameda de Hércules, al norte del centro, es la zona de paseo y terrazas por la noche. La Plaza de Toros de la Maestranza, en el Paseo de Colón, ofrece visitas guiadas a su museo: compruebe la oferta vigente antes de ir.
**Una salida de la ciudad.** El Conjunto Arqueológico de Itálica, en Santiponce, a pocos kilómetros al norte de Sevilla, es una ciudad romana fundada en el año 206 a. C., con anfiteatro, calles, termas y casas con mosaicos. Es una excursión de medio día desde Sevilla, no un lugar dentro de la ciudad: Santiponce es un municipio distinto. Las líneas metropolitanas M-170A y M-170B conectan Sevilla con Santiponce.