1. Qué hacer
**El casco antiguo.** La Catedral, construida durante varios siglos, y su torre campanario, el Miguelete, presiden el centro. Enfrente del Mercado Central, modernista y en uso diario, está la Lonja de la Seda, edificio gótico civil del siglo XV y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Las Torres de Serranos y las Torres de Quart son dos puertas que quedan de la antigua muralla. Entre ellas, el barrio del Carmen guarda calles estrechas, plazas pequeñas y murales en las fachadas. La Plaza del Ayuntamiento, con su edificio consistorial, es el centro cívico de la ciudad, y la Estación del Norte, inaugurada en 1917, merece una visita por su edificio modernista aunque no se tome un tren. El Tribunal de las Aguas, institución histórica que resuelve disputas de riego, sigue reuniéndose junto a la puerta de la Catedral.
**El Jardín del Turia y la Ciudad de las Artes y las Ciencias.** Después de la inundación de 1957, el río Turia se desvió y su antiguo cauce se convirtió en un parque que cruza la ciudad desde el Parque de Cabecera hasta la Ciudad de las Artes y las Ciencias. El parque se recorre a pie o en bicicleta, con zonas de juego para niños, entre ellas el parque Gulliver. Al final del cauce está la Ciudad de las Artes y las Ciencias, conjunto de edificios blancos de Santiago Calatrava: el Hemisfèric, el Museo de las Ciencias, el Oceanogràfic, el Palau de les Arts y el Àgora. Aunque no se entre en ningún edificio, pasear entre ellos y sus estanques ya merece la pena. Junto al Parque de Cabecera está el Bioparc, parque de animales.
**Playas, Cabanyal y mercados.** Las playas de la Malvarrosa y de las Arenas están al este de la ciudad, con un paseo marítimo largo para caminar. Detrás de la playa, el Cabanyal es un antiguo barrio de pescadores, con casas bajas y fachadas de azulejos. En el Ensanche, el Mercado de Colón, también modernista, es otro mercado histórico de la ciudad, hoy con tiendas y cafés.
**La Albufera y la paella.** Al sur de la ciudad está el Parque Natural de la Albufera, una laguna rodeada de arrozales. Desde sus embarcaderos salen barcas que recorren la laguna, y el atardecer sobre el agua es uno de los momentos más buscados del parque. El Palmar, pueblo junto a la laguna, es un buen lugar para comer paella valenciana, el plato que nació en esta huerta. En la ciudad, la horchata, bebida de chufa, se toma en las horchaterías del centro y de la huerta próxima.